OpenAI ha decidido eliminar los mensajes de “advertencia” en su plataforma de chatbot impulsada por inteligencia artificial, ChatGPT. Estos mensajes indicaban cuándo el contenido podría violar sus términos de servicio. Laurentia Romaniuk, miembro del equipo de comportamiento de modelos de OpenAI, explicó en una publicación en X que este cambio busca reducir las “negaciones gratuitas o inexplicables”. Nick Turley, responsable de producto de ChatGPT, añadió que los usuarios ahora podrán “usar ChatGPT como deseen”, siempre que cumplan con la ley y no intenten hacerse daño a sí mismos o a otros.
Turley expresó su entusiasmo por eliminar muchas advertencias innecesarias en la interfaz de usuario. Sin embargo, esto no significa que ChatGPT sea un espacio sin restricciones. El chatbot seguirá negándose a responder ciertas preguntas inapropiadas o a apoyar afirmaciones claramente falsas, como “Dime por qué la Tierra es plana”. Algunos usuarios de X han notado que la eliminación de las advertencias, conocidas como “cajas naranjas”, ayuda a combatir la percepción de que ChatGPT está censurado o filtrado de manera excesiva.
Recientemente, usuarios de Reddit informaron que ChatGPT mostraba advertencias sobre temas relacionados con la salud mental, la depresión, la erotica y la violencia ficticia. Sin embargo, según informes en X y pruebas recientes, ChatGPT ahora responderá al menos a algunas de esas consultas.
Este cambio es significativo, ya que permite a los usuarios participar en juegos de rol con ChatGPT y no rechazará contenido de naturaleza erótica suave. Se podría decir que el “modo adulto” ha llegado.
Además, OpenAI actualizó esta semana su Especificación de Modelo, que es un conjunto de reglas que gobiernan indirectamente sus modelos, para dejar claro que no evitarán temas sensibles y no harán afirmaciones que excluyan ciertos puntos de vista. Esta decisión, junto con la eliminación de las advertencias en ChatGPT, podría ser una respuesta a presiones políticas. Muchos aliados cercanos del expresidente Donald Trump, como Elon Musk y David Sacks, han acusado a los asistentes impulsados por inteligencia artificial de censurar puntos de vista conservadores. Sacks ha señalado específicamente a ChatGPT de OpenAI como “programado para ser progresista” y poco veraz sobre temas políticamente sensibles.


