Dario Amodei, el CEO de Anthropic, está preocupado porque espías, probablemente de China, están accediendo a valiosos “secretos algorítmicos” de las principales empresas de inteligencia artificial (IA) de Estados Unidos. Durante un evento del Consejo de Relaciones Exteriores, Amodei mencionó que China es conocida por su “espionaje industrial a gran escala” y que las empresas de IA, incluida Anthropic, son casi con certeza un objetivo.
Amodei destacó que muchos de estos secretos algorítmicos pueden valer hasta 100 millones de dólares y consisten en solo unas pocas líneas de código. Expresó su preocupación de que hay personas intentando robar estos secretos y que podrían estar teniendo éxito. También enfatizó que es “muy importante” que el gobierno de EE. UU. brinde más apoyo para defenderse de este riesgo, aunque no especificó qué tipo de ayuda sería necesaria.
Anthropic no quiso comentar específicamente sobre las declaraciones de Amodei, pero se refirió a sus recomendaciones a la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca (OSTP) a principios de este mes. En este documento, Anthropic sugiere que el gobierno federal debería colaborar con líderes de la industria de IA para mejorar la seguridad en los laboratorios de IA de vanguardia, trabajando junto a agencias de inteligencia de EE. UU. y sus aliados.
Las preocupaciones de Amodei se alinean con su postura crítica hacia el desarrollo de IA en China. Ha pedido controles de exportación más estrictos de chips de IA hacia China y ha señalado que DeepSeek obtuvo “el peor” resultado en una prueba de seguridad de datos sobre armas biológicas realizada por Anthropic. Sus inquietudes, expresadas en su ensayo “Machines of Loving Grace” y en otros lugares, se centran en el uso de la IA por parte de China para fines autoritarios y militares. Esta postura ha generado críticas dentro de la comunidad de IA, donde algunos argumentan que EE. UU. y China deberían colaborar más en lugar de menos, para evitar una carrera armamentista que pueda resultar en sistemas tan poderosos que los humanos no puedan controlarlos.


