En la competencia entre dos herramientas de codificación “agentes” —Claude Code de Anthropic y Codex CLI de OpenAI— parece que esta última está ganando más simpatía entre los desarrolladores. Esto se debe en parte a que Anthropic ha enviado avisos de eliminación a un desarrollador que intentó descompilar Claude Code, que tiene una licencia de uso más restrictiva que Codex CLI. Ambas herramientas permiten a los desarrolladores aprovechar el poder de modelos de inteligencia artificial en la nube para realizar diversas tareas de programación. Anthropic y OpenAI lanzaron sus herramientas en un corto período, cada una buscando captar la atención de los desarrolladores.
El código fuente de Codex CLI está disponible bajo una licencia Apache 2.0, que permite su distribución y uso comercial. En cambio, Claude Code está vinculado a la licencia comercial de Anthropic, lo que limita su modificación sin el permiso explícito de la empresa. Además, Anthropic ha “ofuscado” el código fuente de Claude Code, lo que significa que no está fácilmente disponible. Cuando un desarrollador logró desofuscarlo y lo publicó en GitHub, Anthropic presentó una queja DMCA para solicitar su eliminación.
Los desarrolladores en redes sociales no reaccionaron bien a esta acción, señalando que la comparación con el lanzamiento de Codex CLI de OpenAI no era favorable. Desde el lanzamiento de Codex CLI, OpenAI ha integrado docenas de sugerencias de desarrolladores en el código, incluyendo una que permite a Codex CLI acceder a modelos de IA de proveedores rivales, como Anthropic. Anthropic no respondió a una solicitud de comentario.
Es justo mencionar que Claude Code todavía está en beta y presenta algunos errores; es posible que Anthropic libere el código fuente bajo una licencia más permisiva en el futuro. Las empresas tienen muchas razones para ofuscar su código, siendo la seguridad una de ellas. Este es un sorprendente triunfo de relaciones públicas para OpenAI, que en los últimos meses ha evitado lanzamientos de código abierto en favor de productos propietarios y restringidos. Esto podría reflejar un cambio más amplio en el enfoque de la empresa; el CEO de OpenAI, Sam Altman, mencionó a principios de este año que cree que la compañía ha estado en el “lado equivocado de la historia” en lo que respecta al código abierto.


