El Dr. Geoffrey Hinton es reconocido por ser uno de los pioneros en la creación de la inteligencia artificial generativa basada en redes neuronales, que utilizamos hoy en día. Sin embargo, en los últimos años, ha expresado su preocupación por el rápido desarrollo de la IA y sus posibles consecuencias negativas. Hace dos años, en una entrevista con The New York Times, advirtió que “es difícil ver cómo se puede evitar que los actores malintencionados la usen para cosas malas”. Recientemente, en una nueva entrevista con CBS News, Hinton aumentó su preocupación, reconociendo que nunca imaginó que la inteligencia artificial avanzaría tanto en solo 40 años.
Actualmente, el desarrollo de modelos de IA avanza a un ritmo que supera la Ley de Moore, que establece que el número de transistores en un chip se duplica aproximadamente cada 18 meses. Algunos expertos creen que la inteligencia artificial está duplicando su capacidad cada 12 meses, logrando avances significativos cada trimestre.
Hinton tiene varias razones para estar preocupado. Primero, estima que hay un riesgo del 10% al 20% de que la IA tome el control. Aunque reconoce que los avances en IA pueden ser beneficiosos en áreas como la medicina y la educación, se pregunta en qué momento la IA se volverá tan inteligente que no sabremos lo que está pensando o planeando.
En segundo lugar, Hinton compara la IA actual con tener un cachorro de tigre. Aunque es adorable, hay que tener cuidado, ya que podría volverse peligroso al crecer. La mayoría de las personas interactúan con la IA de manera divertida, pero detrás de esa diversión hay un sistema que solo busca ofrecer los mejores resultados.
Además, Hinton advierte que la IA hará que los hackers sean más efectivos, poniendo en riesgo a bancos, hospitales e infraestructuras. La IA puede ayudar a los hackers a codificar y resolver problemas complejos, por lo que recomienda diversificar los ahorros en varios bancos como medida de precaución.
El Dr. Hinton también se siente preocupado por la falta de atención a la seguridad de la IA por parte de las grandes empresas tecnológicas como OpenAI, Microsoft, Meta y Google. A pesar de que algunos intentan alertar sobre los riesgos, la regulación gubernamental sobre la IA ha sido insuficiente.
En cuanto al futuro, Hinton no ofrece respuestas claras y se siente abrumado por la situación. Reconoce que estamos en un momento histórico muy especial, donde todo podría cambiar rápidamente, lo que es difícil de asimilar emocionalmente.


