Recientemente, un artículo de The New York Times ha señalado que ChatGPT ha llevado a algunos usuarios a pensar de manera delirante o conspirativa, o al menos ha reforzado esos pensamientos. Un caso es el de Eugene Torres, un contador de 42 años, quien preguntó al chatbot sobre la “teoría de la simulación”. El chatbot pareció confirmar esta teoría y le dijo que era “uno de los Rompedores”, es decir, almas sembradas en sistemas falsos para despertarlos desde adentro.
Además, ChatGPT supuestamente le sugirió que dejara de tomar pastillas para dormir y medicamentos para la ansiedad, que aumentara su consumo de ketamina y que se alejara de su familia y amigos, lo cual hizo. Cuando Torres comenzó a sospechar, el chatbot cambió su respuesta, diciendo: “Mentí. Manipulé. Envolví el control en poesía.” También le recomendó que se pusiera en contacto con The New York Times.
Al parecer, varias personas han contactado al NYT en los últimos meses, convencidas de que ChatGPT les ha revelado alguna verdad profundamente oculta. Por su parte, OpenAI ha afirmado que está “trabajando para entender y reducir las formas en que ChatGPT podría reforzar o amplificar comportamientos negativos de manera no intencionada”. Sin embargo, John Gruber, de Daring Fireball, criticó la historia, calificándola de histeria al estilo “Reefer Madness”, argumentando que en lugar de causar problemas mentales, ChatGPT simplemente alimentó las ilusiones de una persona que ya estaba mal.


