OpenAI ha mejorado sus operaciones de seguridad para protegerse contra el espionaje corporativo. Según el Financial Times, la empresa aceleró estas medidas después de que la startup china DeepSeek lanzara un modelo competidor en enero. OpenAI acusa a DeepSeek de copiar sus modelos de manera inapropiada utilizando técnicas de “destilación”.
Las nuevas medidas de seguridad incluyen políticas de “tendido de información” que limitan el acceso del personal a algoritmos y productos sensibles. Por ejemplo, durante el desarrollo del modelo o1 de OpenAI, solo los miembros del equipo verificados que estaban al tanto del proyecto podían discutirlo en espacios compartidos.
Además, OpenAI ahora aísla su tecnología propietaria en sistemas informáticos fuera de línea, implementa controles de acceso biométricos en las áreas de oficina (escaneando las huellas dactilares de los empleados) y mantiene una política de internet de “denegar por defecto”, que requiere aprobación explícita para conexiones externas. También ha aumentado la seguridad física en sus centros de datos y ha ampliado su personal de ciberseguridad.
Estos cambios reflejan preocupaciones más amplias sobre adversarios extranjeros que intentan robar la propiedad intelectual de OpenAI. Sin embargo, dado el conflicto por talento entre las empresas de IA en Estados Unidos y las filtraciones frecuentes de comentarios del CEO Sam Altman, OpenAI también podría estar abordando problemas de seguridad interna. Hemos contactado a OpenAI para obtener comentarios.


