Robosculptor ha lanzado su robot de masaje impulsado por inteligencia artificial en Estados Unidos. Este innovador masajeador utiliza un mapeo corporal en tiempo real para ofrecer tratamientos consistentes. Está diseñado para clientes que valoran la privacidad y la eficiencia en sus sesiones de masaje.
La idea de Robosculptor es que no necesitas la música suave ni la charla ligera de un terapeuta humano. En su lugar, puedes relajarte frente a un robot que tiene un brazo con punta de silicona y un cerebro de IA. Este masajeador no intenta imitar a un humano, sino que utiliza un análisis de IA para proporcionar un tratamiento personalizado cada vez que te acuestas en la mesa.
Robosculptor ha comenzado a operar en EE. UU. y busca que las personas se sientan cómodas con la idea de que un robot realice su masaje. El masaje es un servicio muy personal, y los terapeutas humanos suelen utilizar su formación y experiencia para ofrecer un cuidado adecuado. Sin embargo, Robosculptor promete que la IA no se cansará, no tendrá un mal día y no olvidará cómo tratar tu cuerpo.
El robot escanea tu cuerpo con cámaras, crea un mapa 3D en tiempo real y luego la IA guía el brazo para ejecutar tratamientos específicos, que tienen nombres como “Paz Interior” y “Flujo Vital Exprés”. Es un masaje optimizado para resultados. Para algunas personas, esto podría ser exactamente lo que buscan.
La empresa se enfoca en que los clientes se sientan cómodos con esta experiencia, que es más intensa que las vibraciones de una silla de masaje. Además, Robosculptor se dirige a gimnasios y spas de lujo, donde la consistencia en el rendimiento es clave. Para aquellos con ansiedad social o que prefieren no ser tocados por otras personas, un masaje sin la presencia de un humano podría ser la diferencia entre reservar una cita o no.
Además, podría resultar más asequible, ya que el Robosculptor puede realizar hasta 240 sesiones al mes, tres veces más que un masajista humano promedio. Aunque los terapeutas de masaje podrían no estar contentos con esta competencia, Robosculptor aclara que su dispositivo no reemplaza a los expertos humanos y se limita a los tipos de masaje más básicos y repetibles.
A medida que la tecnología avanza, es posible que en el futuro los brazos robóticos sean indistinguibles de los mejores terapeutas. Aunque tu masaje la próxima semana aún no tenga un menú de configuraciones, podría suceder más pronto de lo que imaginas, y podrías disfrutarlo. Tal vez entres a un gimnasio, reserves un masaje de 25 minutos y recibas la misma experiencia cada semana, sintiéndote más relajado al no ser juzgado por tus calcetas de compresión o tus marcas de bronceado.
Para muchas personas, Robosculptor podría convertirse en su nuevo tratamiento favorito de spa, siempre que la silicona se mantenga caliente.


