Hoy en día, es difícil encontrar programadores que no utilicen asistentes de codificación basados en inteligencia artificial (IA) para tareas repetitivas. Sin embargo, aquellos que se negaron a probar estas herramientas en Coinbase, cuando la empresa adquirió licencias para GitHub Copilot y Cursor, fueron despedidos, según comentó el CEO Brian Armstrong en el podcast “Cheeky Pint”.
Después de obtener licencias para todos los ingenieros, algunos en la plataforma de criptomonedas advirtieron a Armstrong que la adopción sería lenta, estimando que tomaría meses para que la mitad de los ingenieros comenzaran a usar IA. Armstrong se sorprendió con esta idea y decidió actuar. Publicó un mensaje en el canal principal de Slack de ingeniería de la empresa, diciendo que la IA es importante y que todos debían aprender a usarla. Les dio un plazo hasta el final de la semana para registrarse y, si no lo hacían, los convocaría a una reunión el sábado para entender por qué.
En la reunión, algunos ingenieros dieron razones válidas por no haber configurado sus cuentas de asistente de IA, como estar de vacaciones. Sin embargo, aquellos que no tenían una buena razón fueron despedidos. Armstrong reconoció que su enfoque fue “drástico” y que había personas en la empresa que no estaban de acuerdo.
Aunque no fueron muchos los despedidos, Armstrong dejó claro que el uso de IA no es opcional. Es sorprendente que algunos ingenieros no dedicaran unos minutos a registrarse y probar esta tecnología tan esperada. Desde entonces, Armstrong ha intensificado la capacitación, organizando reuniones mensuales donde los equipos comparten formas creativas de utilizar la IA.
Por otro lado, John Collison, cofundador de Stripe y programador desde niño, cuestionó cuánto deberían depender las empresas del código generado por IA. Comentó que, aunque es útil tener IA que ayude a escribir código, no está claro cómo gestionar una base de código creada por IA. Armstrong estuvo de acuerdo, reconociendo que hay desafíos en este ámbito.


