Captions, una aplicación de creación y edición de videos impulsada por inteligencia artificial, ha recaudado más de 100 millones de dólares en capital de riesgo y tiene una valoración de 500 millones de dólares. La compañía anunció el jueves que cambiará su nombre a Mirage. Este nuevo nombre refleja sus ambiciones de convertirse en un laboratorio de investigación en inteligencia artificial, enfocado en modelos multimodales diseñados específicamente para contenido de video corto en plataformas como TikTok, Reels y Shorts. La empresa cree que este enfoque la diferenciará de modelos de IA tradicionales y competidores como D-ID, Synthesia y Hour One.
El cambio de nombre también unificará las ofertas de la compañía bajo una misma marca, integrando la plataforma de video para creadores, Captions, y el recientemente lanzado Mirage Studio, que se enfoca en marcas y producción publicitaria. Gaurav Misra, CEO de la compañía, comentó que “la verdadera carrera por el video de IA aún no ha comenzado” y que la nueva identidad de Mirage refleja su visión ampliada y su compromiso de redefinir la categoría de video, comenzando con el video corto, a través de investigación y modelos de IA de vanguardia.
Mirage Studio, lanzado en junio, permite a las marcas crear anuncios cortos sin depender de talento humano o grandes presupuestos. Simplemente al enviar un archivo de audio, la IA genera contenido de video desde cero, con un fondo generado por IA y avatares personalizados. Los usuarios también pueden subir selfies para crear un avatar que se asemeje a ellos. Lo que distingue a esta plataforma, según la compañía, es su capacidad para producir avatares de IA que tienen un habla, movimientos y expresiones faciales naturales. Además, Mirage asegura que no utiliza material de archivo existente, clonación de voz ni sincronización labial.
Mirage Studio está disponible bajo un plan empresarial que cuesta 399 dólares al mes por 8,000 créditos, y los nuevos usuarios reciben un 50% de descuento en el primer mes.
Aunque estas herramientas beneficiarán a las marcas que buscan optimizar la producción de videos y ahorrar dinero, también generan preocupaciones sobre el impacto potencial en la fuerza laboral creativa. El uso creciente de IA en publicidad ha provocado reacciones negativas, como se vio en un anuncio reciente de Guess en la edición impresa de julio de Vogue, que presentaba un modelo generado por IA. A medida que esta tecnología avanza, distinguir entre videos reales y deepfakes se vuelve cada vez más difícil, lo que preocupa a muchas personas, especialmente por la rapidez con la que puede difundirse la desinformación.
Mirage abordó recientemente su papel en la tecnología deepfake en una publicación de blog, reconociendo los riesgos genuinos de la desinformación, pero también expresando optimismo sobre el potencial positivo del video de IA. La compañía mencionó que ha implementado medidas de moderación para limitar el uso indebido, como prevenir la suplantación de identidad y requerir consentimiento para el uso de la imagen. Sin embargo, enfatizó que “el diseño no es una solución definitiva” y que la verdadera solución radica en fomentar una “nueva forma de alfabetización mediática” donde las personas aborden el contenido de video con el mismo ojo crítico que aplican a los titulares de noticias.


