El Secretario del Interior de EE. UU., Doug Burgum, afirmó que ganar la carrera armamentista de la inteligencia artificial (IA) es una prioridad más urgente que el cambio climático. Durante un evento en Italia sobre la industria del gas natural, Burgum reconoció que el cambio climático es un problema, pero lo considera “solucionable” y menos urgente que dominar la IA.
Criticó la inversión global de 5 billones de dólares en energías renovables como ineficaz y generadora de inflación. A pesar de los avances en energías limpias, se considera que son demasiado lentas y costosas para satisfacer la creciente demanda de energía de la IA, que está causando el mayor consumo eléctrico en la historia.
Las tensiones geopolíticas también afectan la infraestructura del cambio climático y la inteligencia artificial. EE. UU. planea terminar con las importaciones rusas de uranio para 2028, mientras que China invierte en diversas fuentes de energía, incluyendo carbón y energía nuclear, para asegurar su seguridad energética y mantener su ventaja en exportaciones.
Burgum enfatizó la necesidad de centrarse en las personas actuales y no en las generaciones futuras, argumentando que salvar el planeta depende de ganar la carrera de la IA, no solo de evitar un aumento de temperatura global de un grado para 2100. Sin embargo, científicos advierten que estamos en camino de alcanzar un aumento de 2.7 a 3 grados para esa fecha, y que las demandas energéticas de la IA podrían agravar esta situación.
Aunque la inteligencia artificial podría ayudar a encontrar soluciones para el cambio climático, también se está generando un debate sobre si la expansión de la IA, a costa de la sostenibilidad, vale la pena.


