La empresa noruega de robótica 1X ha firmado una alianza estratégica con el gran inversor sueco EQT para suministrar hasta 10.000 robots humanoides Neo entre 2026 y 2030 a más de 300 compañías de su cartera, principalmente en manufactura, logística y almacenamiento. Lo llamativo es que Neo fue concebido y promocionado como el “primer humanoide de consumo listo para el hogar”, capaz de ayudar en tareas domésticas y convivir con personas, pero ahora su primer gran despliegue será claramente industrial.
Cada empresa participada por EQT que quiera usar estos robots cerrará un contrato específico con 1X. El modelo Neo cuesta unos 20.000 dólares, un precio que limita de entrada el mercado doméstico. Además, el robot incorpora un elemento polémico de privacidad: operadores humanos de 1X pueden ver a través de las cámaras del robot dentro del hogar del usuario, algo difícil de aceptar para muchos consumidores. A esto se suman las dudas de seguridad por su tamaño e inestabilidad cerca de niños y mascotas.
En contraste, las tareas repetitivas y controladas de fábricas y almacenes convierten a los humanoides en una propuesta más fácil de justificar empresarialmente, tanto en coste como en seguridad. Varios inversores y especialistas en robótica ya habían advertido de que la adopción masiva de humanoides en hogares podría tardar años o incluso una década. Aunque 1X no revela cuántas reservas ha recibido para Neo, asegura que superaron con creces sus objetivos internos. Fundada en 2014, la compañía ha recaudado más de 130 millones de dólares de fondos como EQT Ventures, Tiger Global y el OpenAI Startup Fund, entre otros.
En conjunto, el acuerdo ilustra un giro pragmático en la robótica humanoide: los robots inicialmente diseñados para el hogar empiezan a encontrar su primer mercado real en entornos industriales, donde el retorno económico y la aceptación social son más inmediatos.


