Cursor, el asistente de programación con IA valorado en 29.000 millones de dólares, ha adquirido Graphite, una startup especializada en revisión y depuración de código mediante inteligencia artificial. Aunque no se revelaron las condiciones de la operación, Axios apunta a que Cursor pagó muy por encima de la última valoración de Graphite, que fue de 290 millones de dólares tras una ronda Serie B de 52 millones a comienzos de año.
La integración tiene una lógica clara: el código generado por IA suele contener errores que obligan a los desarrolladores a invertir mucho tiempo en correcciones. Cursor ya ofrece revisión automática con su herramienta Bugbot, pero Graphite aporta una función clave, las “pull requests apiladas” (stacked pull requests), que permiten trabajar en varios cambios dependientes al mismo tiempo sin esperar aprobaciones intermedias. Al combinar generación de código con revisión asistida por IA, la compañía busca acortar drásticamente el ciclo que va de escribir a desplegar software.
El movimiento se produce en un mercado cada vez más competido. Otras startups de revisión de código con IA son CodeRabbit, valorada en 550 millones de dólares tras una ronda de 60 millones en septiembre, y Greptile, que cerró una Serie A de 25 millones este otoño.
Los lazos entre Cursor y Graphite vienen de lejos. Su CEO, Michael Truell, conoció a los cofundadores de Graphite —Merrill Lutsky, Greg Foster y Tomas Reimers— en el programa Neo Scholar, impulsado por la firma de capital riesgo Neo, que apoyó a Graphite desde la fase semilla. Además, ambas empresas comparten inversores como Accel y Andreessen Horowitz. La compra de Graphite se suma a la reciente racha de adquisiciones de Cursor, que el mes pasado compró la consultora de reclutamiento tecnológico Growth by Design y en julio se hizo con el equipo de la startup de CRM con IA Koala.


