Tres nombres emblemáticos del hardware han entrado en bancarrota en la misma semana: iRobot, fabricante del famoso robot aspirador Roomba; Luminar, desarrollador de sensores lidar para vehículos autónomos; y Rad Power Bikes, una de las marcas de bicicletas eléctricas más conocidas del mercado.
Cada una arrastra su propia combinación de aranceles, problemas de cadena de suministro y cambios en la demanda, pero juntas dibujan un mismo mensaje: fabricar productos físicos se ha vuelto extremadamente difícil en un contexto de tensiones comerciales globales y competencia barata procedente del extranjero, especialmente de Asia. El caso de iRobot, que estuvo a punto de ser comprada por Amazon, y el de Rad Power Bikes, muy dependiente de proveedores chinos, ilustran cómo incluso las marcas consolidadas pueden tambalearse cuando el entorno regulatorio, los costos y el mercado se mueven a la vez.
En el podcast Equity de TechCrunch, los presentadores Anthony Ha, Rebecca Bellan y Sean O’Kane analizan qué salió mal en estas tres compañías y qué señales envía al resto de las startups de hardware. Además, comentan otros grandes movimientos tecnológicos de la semana: el enorme “apuesta” de Amazon por OpenAI, las nuevas reglas de juego que impulsa Donald Trump para regular la inteligencia artificial en EE. UU., la elección de “slop” como palabra del año por Merriam‑Webster —un concepto que ya trasciende al simple contenido generado por IA—, la decisión de Databricks de levantar 10.000 millones de dólares en una ronda Serie L con una valoración de 134.000 millones en lugar de salir a bolsa, y la fusión entre Coursera y Udemy, que plantea si las plataformas de cursos online podrán adaptarse a la era de la IA.
El episodio funciona como una radiografía de cómo el dinero y la atención se alejan del hardware tradicional y se concentran cada vez más en la inteligencia artificial y los servicios digitales, dejando a muchos fabricantes físicos en una posición frágil frente a la volatilidad económica y los cambios regulatorios.


