En 2025, las aplicaciones de dictado por voz basadas en inteligencia artificial han dado un salto notable: son más rápidas, entienden mejor los matices del habla y generan textos mucho más limpios y editados casi al instante. Gracias a los modelos de lenguaje y de voz más avanzados, estas herramientas ya no solo transcriben, sino que corrigen, formatean y adaptan el tono del mensaje.
El artículo repasa varias de las opciones más destacadas del año:
• Wispr Flow: app de dictado con fuerte financiación y disponible para MacOS, Windows y iOS (Android en camino). Permite definir estilos de escritura (formal, casual, muy casual), añadir vocabulario propio y configurar la forma en que se transcriben los textos. Ofrece un plan gratuito limitado en número de palabras y suscripciones desde 15 dólares al mes con transcripción ilimitada.
• Willow: pensada para quienes odian teclear, combina dictado con funciones de IA generativa que completan párrafos a partir de pocas palabras. Apuesta por la privacidad almacenando las transcripciones en el dispositivo y permitiendo excluirse del entrenamiento de modelos. Su versión gratuita permite 2.000 palabras al mes en escritorio; el plan de pago, desde 15 dólares, incluye dictado ilimitado y aprendizaje del estilo de escritura del usuario.
• Monologue: centrada en la privacidad, permite descargar el modelo para usarlo de forma local sin enviar datos a la nube y ajustar el tono según la app donde se use. Ofrece 1.000 palabras gratis al mes y una suscripción de 10 dólares mensuales o 100 anuales. Para sus usuarios más activos regalan el “Monokey”, un dispositivo físico para dictar con una sola tecla.
• Superwhisper: además de dictado en tiempo real, transcribe audios y vídeos. Permite elegir y descargar distintos modelos de IA, incluidos los propios y los Parakeet de NVIDIA, y escribir prompts personalizados para orientar el resultado. El dictado básico es gratis y se pueden probar 15 minutos de funciones Pro (como traducción). El plan de pago, desde 8,49 dólares al mes, permite usar claves de API propias y combinar modelos locales y en la nube.
• VoiceTypr: apuesta por un enfoque sin suscripción y con uso offline mediante modelos locales. Es de código abierto, con repositorio en GitHub, compatible con Mac y Windows y soporta más de 99 idiomas. Tras tres días de prueba gratuita, se compra una licencia de por vida (desde 35 dólares para un dispositivo).
• Aqua: cliente rápido de dictado para Windows y Mac, respaldado por Y Combinator. Corrige gramática y puntuación y permite definir frases que se expanden automáticamente (por ejemplo, decir “mi dirección” para que escriba la dirección completa). Tiene una API de voz a texto propia. La versión gratuita incluye 1.000 palabras al mes; los planes de pago empiezan en 8 dólares mensuales (con facturación anual) e incluyen palabras ilimitadas y hasta 800 entradas de diccionario personalizadas.
• Handy: herramienta de transcripción gratuita y de código abierto para Mac, Windows y Linux. Es muy básica, con pocas opciones de configuración (como activar push-to-talk o cambiar la tecla de activación), pero sirve como puerta de entrada para quien quiere probar el dictado sin pagar.
• Typeless: destaca por un generoso plan gratuito con hasta 4.000 palabras por semana (unas 16.000 al mes), sin retención de datos ni uso para entrenar modelos, según la compañía. Sugiere versiones mejoradas de frases si el usuario se traba al hablar. Solo está disponible para Windows y MacOS; el plan de pago cuesta 12 dólares al mes (facturación anual) y desbloquea palabras ilimitadas y nuevas funciones.
En conjunto, la pieza retrata un mercado en plena ebullición, con apps que compiten en privacidad, velocidad, personalización del tono, precios y límites de uso, reflejando cómo el dictado por voz se está convirtiendo en una alternativa real al teclado para trabajo, estudio y comunicación diaria.


