La adopción de la inteligencia artificial de voz en ventas, marketing, atención al cliente y aplicaciones de consumo está disparando una nueva ola de inversión. Deepgram, uno de los proveedores de modelos que impulsa esta tendencia, ha cerrado una ronda Serie C de 130 millones de dólares liderada por AVP, alcanzando una valoración de 1.300 millones y sumando más de 215 millones de financiación total.
En la operación han participado fondos ya presentes en el capital —como Alkeon, In-Q-Tel, Madrona, Tiger, Wing y Y Combinator— y nuevos inversores como Alumni Ventures, la Universidad de Columbia, Princeville Capital, Twilio y SAP. El interés llega en un contexto de grandes rondas en el sector de voz con IA, como los 250 millones de Seasame, los 180 millones de ElevenLabs o los 70 millones de Gradium.
Según Elizabeth de Saint-Aignan, socia de AVP, muchas grandes empresas ya usan IA de voz en centros de contacto y equipos comerciales, y descubrieron que buena parte de esa tecnología estaba basada en Deepgram. La firma ofrece modelos de texto a voz y voz a texto, además de APIs y plataformas para reconocimiento conversacional en tiempo real e interrupciones con baja latencia. Más de 1.300 organizaciones utilizan sus soluciones, entre ellas startups como Granola y Vapi, además de Twilio.
El CEO, Scott Stephenson, subraya que la compañía era rentable y no necesitaba capital, pero decidió aprovechar el fuerte “tirón” de la voz con IA para acelerar su crecimiento y atraer inversores estratégicos con relaciones profundas en el sector. Con el nuevo dinero, Deepgram quiere ampliar su presencia internacional, mejorar el soporte multilingüe y apostar de forma decidida por el sector de la restauración.
Para ello ha adquirido OfOne, una startup de Y Combinator especializada en pedidos por voz para restaurantes de comida rápida, que asegura una precisión superior al 93% en la toma de pedidos. El movimiento llega tras varios tropiezos del sector, como el experimento fallido de Taco Bell con IA de voz, que terminó con un pedido absurdo de 18.000 vasos de agua. Stephenson cree que pedir comida de forma natural podría ser la primera experiencia positiva con IA de voz para cientos de millones de personas, tras años de asistentes poco útiles.
La compra de OfOne se suma a otros movimientos de inversión en el nicho de pedidos por voz, como los 10 millones que acaba de levantar Presto, proveedor de grandes cadenas de comida rápida. Los analistas pronostican que el mercado de agentes y generadores de voz con IA crecerá más de un 30% anual y alcanzará entre 14.000 y 20.000 millones de dólares en 2030, consolidando a proveedores de modelos y APIs como piezas clave de las infraestructuras de empresas y startups.


