Amazon está acelerando el despliegue de Alexa+, su nueva generación de asistente basado en inteligencia artificial generativa, y confía en la enorme base de dispositivos ya instalados en los hogares para competir con rivales como Siri con Gemini, ChatGPT o Claude. Según Daniel Rausch, vicepresidente de Alexa y Echo, el 97% de los más de 600 millones de dispositivos vendidos por Amazon es compatible con Alexa+, y ya son «decenas de millones» de usuarios los que pueden optar por actualizar al nuevo asistente, con prioridad para los clientes Prime.
Alexa+ ofrece voces más expresivas, acceso ampliado a conocimiento general y agentes capaces de ejecutar tareas en nombre del usuario, como pedir un Uber o comida a domicilio. Amazon también ha lanzado acceso a Alexa desde la web y una app rediseñada con interfaz tipo chatbot, mientras refuerza su ecosistema con integraciones en productos de socios como Samsung, BMW y Oura.
La compañía presume además de su reciente adquisición de Bee, un wearable de IA que graba conversaciones y genera insights, y que en el futuro se integrará más con Alexa aunque manteniendo su propia marca. En un entorno cada vez más competitivo, Amazon confía en la familiaridad de Alexa, su presencia «ambiental» en el hogar y el uso por parte de millones de usuarios como sus grandes ventajas para convertirse en uno de los asistentes de IA «fundacionales» del mercado.


