OpenAI ha cerrado un acuerdo multimillonario y plurianual con la empresa de chips de IA Cerebras para asegurar una enorme capacidad de cómputo hasta 2028. Según Cerebras, el contrato contempla el suministro de hasta 750 megavatios de potencia de cálculo dedicada a OpenAI, con un valor estimado de más de 10.000 millones de dólares, según fuentes citadas por TechCrunch y Reuters.
El objetivo central es acelerar de forma notable la velocidad de respuesta de los modelos de OpenAI, llevando la inferencia en tiempo real —la generación de respuestas al instante— a muchos más usuarios y casos de uso. OpenAI explica que los sistemas de Cerebras permitirán procesar más rápido tareas que hoy requieren más tiempo, mientras que su directivo Sachin Katti destaca que esta alianza añade a su plataforma una solución específica de baja latencia.
Cerebras, fundada hace más de una década, se ha posicionado como una alternativa a los sistemas basados en GPU como los de Nvidia, asegurando que sus chips, diseñados específicamente para IA, son más rápidos para este tipo de cargas de trabajo. La compañía ha intentado salir a bolsa desde 2024, pero ha retrasado la operación varias veces mientras sigue levantando grandes rondas de financiación. Recientemente se ha informado de negociaciones para captar otros 1.000 millones de dólares con una valoración de 22.000 millones.
La relación entre ambas firmas es estrecha: Sam Altman, CEO de OpenAI, ya es inversor en Cerebras y OpenAI llegó a plantearse su adquisición. Con este acuerdo, OpenAI busca diversificar su “cartera de cómputo” y reducir su dependencia de un único proveedor, al tiempo que sienta las bases para escalar servicios de IA en tiempo real a gran escala.


