WhatsApp ha hecho una excepción en Brasil a su nueva política global que restringe los chatbots de inteligencia artificial de uso general en su plataforma. Aunque la norma —en vigor desde hoy— obliga a desarrolladores y proveedores de IA a dejar de responder a los usuarios y a avisarles de que sus bots dejarán de funcionar en WhatsApp en un plazo de 90 días, Meta ha comunicado a los creadores que esta obligación no aplica cuando se trata de usuarios con número brasileño (+55).
El giro llega pocos días después de que el regulador de competencia de Brasil (CADE) ordenara a Meta suspender la aplicación de esta política en el país e iniciara una investigación para determinar si las nuevas condiciones son excluyentes y favorecen indebidamente a Meta AI, el chatbot propio de la compañía integrado en WhatsApp. En la práctica, los chatbots generales como ChatGPT o Grok seguirán operando con usuarios brasileños, mientras que en otros mercados se verán limitados.
La política de Meta solo restringe los bots de propósito general que funcionan sobre la API de negocios de WhatsApp: las empresas aún pueden utilizar bots para atención al cliente. La compañía argumenta que la proliferación de chatbots de IA sobrecarga unos sistemas diseñados para otros usos y sostiene que las apps, webs y alianzas industriales, y no WhatsApp, deberían ser el canal principal de distribución de estos servicios. Sin embargo, Italia ya había logrado una exención similar para sus usuarios, y la Unión Europea mantiene abierta una investigación antimonopolio sobre estas mismas normas, lo que refuerza la presión regulatoria sobre Meta en materia de competencia y uso de IA en plataformas de mensajería.


