Google DeepMind ha incorporado al CEO de Hume AI, Alan Cowen, y a unos siete de sus principales ingenieros en el marco de un acuerdo de licencia, con el objetivo de reforzar las capacidades de voz de su modelo Gemini. La operación se presenta como un nuevo ejemplo de “acquihire”: en lugar de comprar la empresa completa, un gran actor de la IA contrata al equipo clave del startup, una práctica que ya han seguido Google y OpenAI con otras compañías y que empieza a llamar la atención de la Comisión Federal de Comercio de EE. UU.
Hume AI seguirá operando y licenciando su tecnología a otros socios, aunque no se han revelado detalles financieros del acuerdo. La compañía se ha hecho conocida por su modelo capaz de detectar emociones y estado de ánimo en la voz y por su Empathetic Voice Interface, una IA conversacional con inteligencia emocional. Según PitchBook y Wired, Hume ha recaudado cerca de 80 millones de dólares y espera facturar unos 100 millones este año.
El movimiento encaja en una carrera más amplia por dominar la próxima frontera de la IA: la interacción por voz. Google está mejorando Gemini Live con nuevos modelos de audio nativos, OpenAI prepara una renovación profunda de sus sistemas de audio para un dispositivo personal centrado en la voz, posiblemente unos auriculares, y Meta refuerza sus gafas inteligentes Ray-Ban con funciones avanzadas de audio. A esto se suma el fuerte crecimiento de empresas como ElevenLabs, que asegura haber superado los 330 millones de dólares en ingresos recurrentes anuales. Para inversores como Vanessa Larco, la voz es ya la vía de entrada natural para los dispositivos wearables, y adquisiciones como la de Hume AI solo aceleran la demanda de aplicaciones basadas en voz.


