OpenAI ha presentado una nueva aplicación de Codex para macOS, con la que busca ponerse a la altura —e incluso superar— a rivales como Claude Code y Gemini en el terreno del desarrollo de software asistido por agentes de IA.
La app integra muchas de las prácticas de “desarrollo agentico” que se han popularizado en el último año: permite trabajar con múltiples agentes en paralelo, conectar habilidades especializadas y configurar flujos de trabajo automatizados que se ejecutan en segundo plano y dejan los resultados en cola para su revisión posterior. Además, ofrece distintos “perfiles” de asistente —desde uno más pragmático a otro más empático— para adaptarse al estilo de cada desarrollador.
Este lanzamiento llega pocas semanas después de GPT-5.2-Codex, el modelo de programación más potente de OpenAI, que la compañía presenta como su principal baza para atraer a usuarios que hoy emplean herramientas como Claude Code. Sam Altman, CEO de OpenAI, sostiene que GPT-5.2 es el modelo más fuerte para trabajos complejos y que, combinado con una interfaz más flexible como la de la nueva app, puede cambiar de forma notable la productividad de los desarrolladores.
Sin embargo, los benchmarks ofrecen una imagen matizada: GPT-5.2 lidera TerminalBench —un test de tareas en la línea de comandos—, pero los agentes de Gemini 3 y Claude Opus obtienen resultados muy cercanos, dentro del margen de error. En otra prueba clave, SWE-bench, tampoco se observa una ventaja clara. Además, medir el rendimiento real en escenarios agenticos sigue siendo difícil, por lo que la experiencia de usuario termina pesando tanto como los números.
Pese a ello, OpenAI insiste en que la gran promesa está en la velocidad: con Codex y GPT-5.2, asegura que un equipo puede pasar de una hoja en blanco a un software sofisticado en cuestión de horas, limitado más por la rapidez con la que el humano plantea ideas que por la capacidad de la propia IA.
El texto original incluye también un bloque claramente promocional sobre el TechCrunch Founder Summit 2026, un evento para emprendedores en Boston, que no guarda relación directa con el anuncio de OpenAI y funciona esencialmente como publicidad de un congreso tecnológico.


