Fibr AI, una startup fundada en 2023 y con sede en San Francisco y Bengaluru, ha levantado una ronda semilla de 5,7 millones de dólares liderada por Accel, que se suma a un pre‑seed de 1,8 millones hasta alcanzar 7,5 millones de financiación total. La empresa quiere cerrar la brecha entre la publicidad hipersegmentada y las webs genéricas usando agentes de IA que personalizan en tiempo real cada página según el visitante.
En lugar del modelo tradicional, que combina licencias de software, agencias de marketing y equipos de ingeniería para hacer cambios lentos y costosos en las páginas, Fibr AI se integra como una capa sobre la web existente y conecta con las fuentes de datos de la empresa (análisis, publicidad, CRM). Sus agentes infieren la intención del usuario, generan variaciones de textos, imágenes y diseño y ejecutan miles de micro‑experimentos en paralelo, optimizando continuamente las conversiones sin depender de A/B tests secuenciales.
Aunque la adopción fue lenta al inicio, la compañía ya trabaja con 12 grandes clientes en EE. UU., incluidos bancos y empresas de salud, sectores regulados que suelen ser cautelosos con nuevas tecnologías. Este interés temprano, sumado a contratos de 3 a 5 años y a un modelo de cobro ligado al coste por experimento y al impacto en conversión, ha animado a Accel a reforzar su apuesta, no tanto por la “moda IA” como por el enfoque operativo que reduce la dependencia de agencias y equipos técnicos externos.
Fibr AI opera en un mercado dominado por soluciones como Adobe y Optimizely, que según sus fundadores y Accel están limitadas por la necesidad de configuración manual y por ciclos de innovación lentos. La startup planea usar el nuevo capital para ampliar sus equipos comerciales en EE. UU., consolidar el equipo técnico en India (17 de sus ~23 empleados están allí) y alcanzar unos 5 millones de dólares de ingresos recurrentes anuales y alrededor de 50 clientes empresariales a finales de año.
Tanto Fibr como Accel ven además una oportunidad futura en el llamado “agentic commerce”: un escenario en el que los usuarios delegan la búsqueda y comparación de productos en modelos de lenguaje y chatbots como ChatGPT. En ese contexto, la capacidad de adaptar una web no solo al visitante humano, sino también a la información previa que ya maneja un agente de IA, podría convertirse en una ventaja competitiva clave.


