El Departamento de Defensa de Estados Unidos está presionando a grandes empresas de inteligencia artificial —incluidas Anthropic, OpenAI, Google y xAI— para que permitan que sus modelos sean usados por el ejército “para todos los fines legales”. Según Axios, al menos una de estas compañías ya habría aceptado y otras dos se muestran dispuestas a negociar.
Anthropic, creadora del modelo Claude, sería la más reticente. La compañía se resiste a firmar un acuerdo tan amplio y se centra en mantener límites estrictos al uso de su tecnología, especialmente en armas totalmente autónomas y en vigilancia masiva dentro del país. Como respuesta, el Pentágono estaría amenazando con cancelar un contrato de 200 millones de dólares con la empresa.
Informes previos del Wall Street Journal indicaron tensiones entre Anthropic y el Departamento de Defensa sobre cómo podía utilizarse Claude, y revelaron que el modelo habría sido empleado en una operación militar para capturar al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro. Anthropic afirma que no ha discutido el uso de Claude para operaciones específicas y que su negociación con el gobierno gira en torno a las políticas de uso y los límites éticos de la tecnología.
El pulso entre Anthropic y el Pentágono ilustra el choque creciente entre las ambiciones militares de Estados Unidos y las empresas de IA que buscan imponer reglas sobre cómo puede utilizarse su tecnología en escenarios de guerra y vigilancia.


