Freeform, una startup fundada por exempleados de SpaceX, ha levantado una ronda Serie B de 67 millones de dólares para escalar su plataforma de impresión 3D de metal. La compañía desarrolla sistemas industriales capaces de fabricar piezas metálicas de alta precisión con una velocidad mucho mayor que las máquinas actuales, combinando hardware avanzado y control por inteligencia artificial.
Su sistema actual, llamado GoldenEye, utiliza 18 láseres para fundir polvo metálico y producir componentes complejos. Con el nuevo capital, Freeform prepara Skyfall, una versión mucho más ambiciosa que incorporará cientos de láseres y aspira a fabricar miles de kilos de piezas metálicas al día, acercando la fabricación física al ritmo y flexibilidad del desarrollo de software.
La empresa se define como una plataforma de manufactura “nativa de IA”: integra sensores en todo el proceso y ejecuta simulaciones físicas en tiempo real con potentes clústeres de GPUs H200, gracias a una alianza con Nvidia. Ese volumen de datos, asegura Freeform, le permite optimizar continuamente calidad y rendimiento, y afirma contar con la base de datos más completa del mundo sobre la física de la impresión 3D en metal.
Aunque no ha revelado sus clientes, Freeform dice estar entregando ya cientos de piezas “críticas para misión” cada semana y planea contratar alrededor de 100 personas y ampliar sus instalaciones para cumplir con la demanda. La ronda, liderada por fondos como Founders Fund, Two Sigma Ventures y NVentures (de Nvidia), se inscribe en el auge de la manufactura como servicio, un segmento que atrae gran inversión para automatizar la producción de componentes para sectores como defensa, energía y robótica. El artículo incluye también un bloque claramente promocional sobre un evento de TechCrunch, ajeno al contenido principal de la noticia.


