Bumble está añadiendo nuevas funciones basadas en inteligencia artificial para ayudar a sus usuarios a convertir los ‘matches’ en citas reales y, potencialmente, en relaciones más duraderas. La app lanzará a nivel global una herramienta de asesoría de perfil que ofrece comentarios personalizados sobre la biografía y las respuestas a los prompts, con sugerencias concretas para hacer el perfil más atractivo y claro.
En Estados Unidos, esta función se complementará con un sistema de feedback sobre fotos, que ayuda a elegir las mejores imágenes para mostrarse de forma más auténtica. El tipo de consejos no es revolucionario —por ejemplo, evitar gafas de sol que tapen la cara o incorporar fotos variadas, al aire libre o con amigos—, pero puede servir de guía práctica para usuarios que no saben por dónde empezar.
Además, en Canadá Bumble prueba “Suggest a Date”, una opción no basada en IA que permite indicar, desde el propio chat, que se está listo para quedar en persona cuando la conversación se estanca. La idea es reducir la fricción de dar el paso de invitar a una cita y clarificar la intención de quienes sí quieren conocer a alguien fuera de la pantalla.
Estas novedades se enmarcan en una carrera más amplia del sector de las apps de citas por integrar la IA. Hinge, por ejemplo, lanzó una herramienta que genera aperturas de conversación más originales, y Tinder está probando en Australia “Chemistry”, un sistema que pide acceso al carrete de fotos y a respuestas de un cuestionario para entender mejor la personalidad del usuario y combatir el cansancio de tanto ‘swipe’. Meta también ha incorporado funciones similares en Facebook Dating, que analizan fotos de la galería para sugerir ediciones con IA.
Mientras las plataformas exploran estas soluciones tecnológicas para mantener el interés y afinar los emparejamientos, una parte de los jóvenes está optando por abandonar o reducir el uso de las apps y volver a formas más analógicas de conocer gente en la vida real, sin tanta mediación digital.


