Anthropic ha empezado a desplegar un modo de voz en Claude Code, su asistente de programación con inteligencia artificial para desarrolladores, que permitirá escribir y modificar código mediante comandos hablados.
El ingeniero de Anthropic Thariq Shihipar anunció en X que la función ya está disponible para alrededor del 5% de los usuarios y que se extenderá progresivamente en las próximas semanas. Los desarrolladores que tengan acceso verán un aviso en la pantalla de bienvenida y podrán activar el nuevo modo escribiendo el comando /voice antes de dictar instrucciones como, por ejemplo, “refactoriza el middleware de autenticación”.
Por ahora no se conocen los límites técnicos de esta función, como posibles restricciones en el número de interacciones por voz o requisitos específicos. Tampoco está claro si Anthropic ha desarrollado la tecnología internamente o en colaboración con un proveedor externo de voz con IA, como ElevenLabs. La empresa no respondió a las solicitudes de comentario de TechCrunch.
Este paso amplía la estrategia de Anthropic, que ya lanzó un modo de voz para el chatbot generalista Claude en 2025, y refuerza su posición en el competitivo mercado de asistentes de programación, donde compite con GitHub Copilot de Microsoft, herramientas de Google, OpenAI y otros actores como Cursor. Según datos recientes de la propia compañía, Claude Code supera los 2.500 millones de dólares de ingresos anuales recurrentes y ha duplicado tanto sus ingresos como sus usuarios activos semanales desde comienzos de 2026.
El lanzamiento llega en un momento de fuerte crecimiento de la marca Claude: su app móvil subió al segundo puesto del ranking de descargas en la App Store de Estados Unidos tras la decisión de Anthropic de rechazar el uso de su IA por parte del Departamento de Defensa para vigilancia doméstica o armas autónomas, un gesto que impulsó aún más el interés de los usuarios frente a alternativas como ChatGPT.
La noticia muestra cómo la interacción por voz se consolida como una pieza clave en las herramientas de desarrollo y en la forma en que los programadores se relacionan con la IA, avanzando hacia flujos de trabajo más conversacionales y manos libres.


