La startup Memories.ai, fundada en 2024 por Shawn Shen y Ben Zhou tras su experiencia creando la IA de las gafas Ray-Ban de Meta, quiere resolver un problema clave para los dispositivos físicos inteligentes: cómo recordar lo que ven. La empresa ha anunciado en el GTC de Nvidia una colaboración estratégica con el gigante de semiconductores para desarrollar una capa de “memoria visual” para wearables y robótica.
A través de este acuerdo, Memories.ai utiliza Cosmos-Reason 2, un modelo de lenguaje de visión y razonamiento de Nvidia, y la plataforma Nvidia Metropolis, especializada en búsqueda y resumen de vídeo. Su objetivo es crear la infraestructura que permita a gafas inteligentes, robots y otros dispositivos capturar, indexar y recordar vídeos de forma eficiente, algo que consideran imprescindible para que la IA funcione de verdad en el mundo físico.
El enfoque de Memories.ai se diferencia de los avances recientes en memoria de modelos como ChatGPT, Gemini o Grok, que se centran sobre todo en recordar texto. Shen sostiene que, para aplicaciones físicas que interactúan con el entorno a través de la vista, la memoria debe ser principalmente visual, mucho menos estructurada y más compleja de almacenar y recuperar.
La compañía ha recaudado hasta ahora 16 millones de dólares, con una ronda semilla de 8 millones en julio de 2025 y una ampliación de otros 8 millones liderada por Susa Ventures, junto a fondos como Seedcamp, Fusion Fund y Crane Venture Partners. En julio de 2025 lanzó su gran modelo de memoria visual (LVMM), comparable —aunque en versión reducida— al modelo multimodal de indexación y recuperación Gemini Embedding 2 de Google.
Para entrenar su tecnología, Memories.ai ha desarrollado un dispositivo propio llamado LUCI, una cámara que llevan sus “data collectors” para grabar los vídeos que alimentan el modelo. No planean convertirse en una empresa de hardware ni vender el dispositivo: lo crearon porque las cámaras comerciales priorizan la alta definición y consumen demasiada batería, lo que no encajaba con sus necesidades de captura de datos.
La empresa ya ha lanzado la segunda generación de su LVMM y ha firmado un acuerdo con Qualcomm para que su tecnología pueda ejecutarse en los procesadores del fabricante a partir de este año. Además, está colaborando con varios grandes fabricantes de wearables, aunque por ahora no revela sus nombres. Shen cree que el mercado de gafas inteligentes y robótica aún está madurando, por lo que su apuesta inmediata es consolidarse como proveedor clave del modelo y la infraestructura de memoria visual que necesitarán esos dispositivos cuando el mercado despegue por completo.


