Picsart, la popular plataforma de diseño impulsada por IA con más de 130 millones de usuarios en todo el mundo —muchos de ellos de la Generación Z—, ha lanzado un marketplace de agentes de inteligencia artificial. Este nuevo sistema permite a creadores y gestores de redes sociales “contratar” asistentes de IA especializados para tareas concretas, como redimensionar y adaptar contenidos para distintas plataformas o optimizar fotos de productos en tiendas online.
El movimiento llega en un momento de fuerte interés por los llamados agentes de IA, capaces de ejecutar planes de forma semiautónoma, similar a un asistente personal digital. Según su fundador y CEO, Hovhannes Avoyan, la idea es que los creadores dejen de ser quienes hacen todo manualmente para pasar a tomar decisiones estratégicas mientras los agentes planifican y ejecutan.
De inicio, Picsart ofrece cuatro agentes: Flair, Resize Pro, Remix y Swap. Flair es el más avanzado: se integra con Shopify para analizar datos de la tienda, detectar tendencias de mercado y sugerir mejoras, por ejemplo, unificar el estilo visual de las fotos de producto. En próximas actualizaciones, podrá hacer pruebas A/B y señalar productos con bajo rendimiento para recomendar ajustes que mejoren las ventas.
Resize Pro se encarga de adaptar imágenes y vídeos a los tamaños recomendados en diferentes plataformas. En lugar de limitarse a recortar, utiliza IA generativa para ampliar el encuadre y mantener una composición coherente, evitando que el contenido parezca mal recortado.
El agente Remix permite aplicar estilos creativos —como “película vintage”, “acuarela” o “cyberpunk”— a bibliotecas completas de fotos, mientras que las funciones de Swap facilitan cambiar fondos de imágenes de forma masiva para mantener una estética consistente.
Para agentes como Flair, que operan en segundo plano analizando datos, Picsart permite conversar con ellos a través de WhatsApp o Telegram, aprovechando las APIs de mensajería para ofrecer chatbots de IA donde los creadores ya trabajan a diario. La compañía prevé ampliar esta integración a más plataformas según se habiliten herramientas similares.
La empresa también reconoce los riesgos de los agentes basados en modelos de lenguaje, como posibles “alucinaciones” o acciones no deseadas. Para mitigar estos problemas, Picsart introduce niveles de autonomía configurables: el usuario puede exigir aprobar manualmente cada acción antes de que el agente la ejecute. Además, al estar más acotados al entorno de la plataforma y no actuar de cara al público general, estos agentes deberían ser menos vulnerables a ataques de inyección de prompts, siempre que no se abran a interacciones más amplias con internet.
El acceso a los agentes de IA se integra en el modelo de negocio ya conocido de Picsart: un plan gratuito con pocos créditos de IA semanales y suscripciones de pago —a partir de unos 10 dólares al mes en facturación anual— que ofrecen mucha más capacidad. En la práctica, quienes quieran usar los agentes de forma intensiva tendrán que optar por un plan de pago.
Aunque el artículo incluye bloques promocionales de eventos de TechCrunch (Disrupt y Founder Summit), el núcleo de la noticia se centra en la apuesta de Picsart por agentes de IA especializados para la economía de los creadores y el comercio online, reforzando su posición como competidor avanzado de Canva en el terreno del contenido visual automatizado.


