Amazon ha lanzado en el Reino Unido Alexa+, su nuevo asistente conversacional impulsado por inteligencia artificial y sucesor de Alexa, convirtiendo al país en el primero fuera de Norteamérica en recibirlo. De momento, los usuarios británicos pueden probar Alexa+ gratis mediante un programa de acceso anticipado: quienes compren los nuevos dispositivos Echo recibirán una invitación, y la empresa prevé activarlo para cientos de miles de clientes en las próximas semanas. Tras esta fase, el servicio será gratuito para suscriptores de Amazon Prime, mientras que el resto de usuarios deberá pagar 19,99 libras al mes, aunque Amazon aún no ha concretado cuándo finalizará el periodo de prueba.
Alexa+ funciona en los nuevos altavoces Echo, Fire TV y la app de Alexa, y puede mantener el contexto de la conversación incluso cuando el usuario cambia de dispositivo. Amazon también planea habilitar su uso desde navegadores web. La compañía asegura que ha adaptado el asistente específicamente al público británico: equipos locales de ingeniería, lingüística y ciencia del habla en el centro tecnológico de Cambridge han empleado técnicas como aprendizaje por refuerzo, modelos de voz neutros en acento y “embeddings” regionales para que el sistema entienda mejor los acentos, expresiones y referencias locales.
Además de las funciones generales de asistente de voz, Alexa+ integra recomendaciones de servicios como OpenTable, JustEat y Treatwell, y permite acceder a noticias de medios como The Independent, The Guardian, la agencia Press Association y grupos como Future Publishing. El lanzamiento en Reino Unido se produce tras un despliegue gradual iniciado en febrero de 2025: primero con un acceso muy limitado en EE. UU., luego con programas piloto en Canadá y México, y finalmente con disponibilidad general para usuarios estadounidenses en febrero de 2026.
En los últimos meses, Amazon ha añadido opciones de “personalidad” para personalizar el tono de las respuestas de Alexa+, incluida un modo “Sassy” solo para adultos que incorpora lenguaje más descarado, aunque sin contenido sexual explícito ni NSFW. Con esta expansión, la compañía refuerza su apuesta por asistentes de IA más conversacionales, personalizados y adaptados a cada mercado nacional.


