Un grupo de exdirectivos y exingenieros de OpenAI ha lanzado Zero Shot, un nuevo fondo de capital riesgo que aspira a reunir 100 millones de dólares para invertir en startups de inteligencia artificial. El equipo fundador está formado por Evan Morikawa (exjefe de ingeniería aplicada en el lanzamiento de DALL·E, ChatGPT y Codex), Andrew Mayne (primer “prompt engineer” de OpenAI y hoy consultor de despliegue de IA), Shawn Jain (exinvestigador e ingeniero de OpenAI y creador de la startup Synthefy), la inversora Kelly Kovacs (exsocia fundadora del fondo 01A) y Brett Rounsaville (con trayectoria en Twitter y Disney, hoy CEO de Interdimensional).
Tras dejar OpenAI, los fundadores comenzaron a recibir peticiones constantes de asesoría tanto de fondos como de emprendedores de IA. Esa experiencia, unida a su red de excompañeros y su visión sobre hacia dónde evoluciona la tecnología, les llevó a crear su propio fondo. Zero Shot ya ha cerrado un primer tramo de 20 millones de dólares y ha empezado a invertir.
Entre sus primeras apuestas figuran Worktrace AI, fundada por la ex product manager de OpenAI Angela Jiang, que desarrolla una plataforma de software de gestión basada en IA para detectar y automatizar tareas en grandes empresas, y Foundry Robotics, una compañía que diseña robots industriales de nueva generación impulsados por IA para fábricas. También han invertido en una tercera startup aún en fase de sigilo.
Los socios de Zero Shot aseguran que su conocimiento profundo de los modelos de IA les permite tanto identificar oportunidades como descartar modas pasajeras. Se muestran escépticos con productos como muchas herramientas de “vibe coding”, empresas de datos de vídeo centradas en robótica para entrenamiento de cuerpos físicos y la mayoría de proyectos de “gemelos digitales”, porque consideran que los propios modelos de lenguaje generalistas pronto harán innecesarias muchas de estas soluciones. Además, el fondo cuenta con asesores de alto perfil, como Diane Yoon (exresponsable de personas en OpenAI), Steve Dowling (exjefe de comunicación en OpenAI y Apple) y Luke Miller (exlíder de producto en OpenAI), que participarán en los beneficios del fondo.
En conjunto, la noticia muestra cómo el ecosistema de exOpenAI se organiza alrededor de un vehículo de inversión propio para orientar capital hacia proyectos de IA que, según su criterio, responden mejor a las necesidades reales del mercado y a la evolución técnica de los modelos, más allá de las tendencias de moda.


