Intel se sumará al proyecto ‘Terafab’, la ambiciosa iniciativa de SpaceX y Tesla para construir una gran fábrica de semiconductores en Texas destinada a producir chips de alto rendimiento para inteligencia artificial, robótica, satélites y posibles centros de datos en el espacio. La compañía de chips anunció en X que su capacidad para diseñar, fabricar y empaquetar procesadores a gran escala ayudará a alcanzar el objetivo de generar 1 teravatio al año de capacidad de cómputo.
Aunque Intel no ha dado detalles sobre el alcance exacto de su participación, su entrada resuelve una de las principales dudas del plan: ni SpaceX ni Tesla tenían experiencia previa construyendo plantas de fabricación de chips, una de las infraestructuras industriales más complejas y costosas del mundo, con inversiones que suelen superar los 20.000 millones de dólares y años de desarrollo. Ahora, Intel, que busca grandes clientes para impulsar su negocio como fundición, se posiciona como el socio industrial clave.
La noticia llega en un momento en que Intel intenta recuperar terreno frente a Nvidia y AMD, que dominan el mercado de procesadores avanzados con un modelo ‘fabless’ en el que delegan la fabricación en terceros. El anuncio fue bien recibido en bolsa: las acciones de Intel subieron alrededor de un 3% tras conocerse la alianza, a pesar de que ni la propia Intel ni SpaceX han querido comentar más detalles sobre el acuerdo. El texto original de la noticia incluye además un bloque claramente promocional sobre el evento TechCrunch Disrupt 2026, sin relación directa con el contenido informativo principal.


