Google Cloud y Intel han ampliado su alianza multianual para seguir utilizando y desarrollando conjuntamente infraestructura clave para inteligencia artificial y computación en la nube. Google Cloud continuará basando parte de sus servicios de IA, nube e inferencia en los procesadores Xeon de Intel, incluidos los nuevos Xeon 6, una familia de chips que la compañía ya lleva décadas empleando.
Ambas empresas también profundizarán en el codesarrollo de IPUs (unidades de procesamiento de infraestructura) personalizadas, chips ASIC especializados que descargan tareas del CPU para acelerar y optimizar el funcionamiento de los centros de datos. Esta colaboración en IPUs, iniciada en 2021, se centrará ahora en diseños a medida para mejorar rendimiento, eficiencia y gestión de cargas de trabajo de IA a gran escala.
El acuerdo se produce en un contexto de fuerte demanda mundial de CPUs: mientras las GPUs se usan sobre todo para entrenar modelos de IA, los CPUs siguen siendo esenciales para ejecutar esos modelos y sostener la infraestructura general. El CEO de Intel, Lip-Bu Tan, subrayó que escalar la IA requiere sistemas equilibrados en los que CPUs e IPUs son tan importantes como los aceleradores dedicados. Intel no ha revelado detalles sobre el precio del pacto.
La alianza se enmarca en una carrera más amplia por asegurar chips de propósito general en plena escasez global. Otros actores, como Arm —propiedad de SoftBank—, también están moviendo ficha, con el lanzamiento de su CPU Arm AGI, el primer chip diseñado y fabricado directamente por la propia compañía para responder a la creciente necesidad de procesadores.


