Palantir, la polémica compañía de vigilancia y análisis de datos, publicó en X un resumen en 22 puntos del libro de su CEO, Alexander Karp, “The Technological Republic”, presentado como la base teórica de su trabajo. El texto defiende que Silicon Valley tiene una “deuda moral” con Estados Unidos, sostiene que el auge tecnológico debe servir al crecimiento económico y la seguridad pública, y afirma que “el correo electrónico gratis no basta”.
La compañía adopta un tono abiertamente geopolítico y militar: sostiene que la cuestión sobre las armas de inteligencia artificial no es si deben construirse, sino quién las construirá y con qué fin, y da por hecho que los adversarios de Occidente no se detendrán por debates éticos. Según Palantir, la “era atómica” está terminando y será reemplazada por una nueva etapa de disuasión basada en la IA. El texto también critica la “neutralización” de Alemania y Japón tras la Segunda Guerra Mundial, calificando el desarme alemán de “sobrerreacción” y advirtiendo que el pacifismo japonés podría alterar el equilibrio de poder en Asia.
La publicación ataca además lo que llama un “pluralismo vacío”, argumentando que no todas las culturas son equivalentes y que algunas serían regresivas o dañinas. Estas tesis se difunden mientras Palantir enfrenta creciente escrutinio por sus contratos con agencias como ICE en el marco de la política migratoria estadounidense, y por su autoimagen como defensora de “Occidente”.
Eliot Higgins, fundador del medio de investigación Bellingcat, ironizó que es “extremadamente normal” que una empresa publique un mensaje así y sostuvo que el texto no es solo una defensa de Occidente, sino también un ataque a pilares democráticos que, según él, necesitan reconstruirse: verificación, deliberación y rendición de cuentas. Higgins subrayó que estas ideas no son teoría abstracta: son la ideología pública de una compañía que vende software operativo a ejércitos, servicios de inteligencia, inmigración y policía, y cuyos ingresos dependen de la política que promueve.


