El israelí Shay Shwartz, que de adolescente fue hacker y acabó reconduciendo su talento hacia la ciberseguridad, ha lanzado Ocean, una plataforma de seguridad para correo electrónico diseñada específicamente para frenar ataques de phishing impulsados por inteligencia artificial. Tras años trabajando en unidades de defensa e inteligencia de élite en Israel, en proyectos que incluyen el sistema Iron Dome y el paso por la startup Axis (luego adquirida por HPE), Shwartz decidió crear su propia empresa hace dos años.
Ocean salió ahora de la fase de sigilo con 28 millones de dólares de financiación, liderada por Lightspeed Venture Partners y con la participación de fondos como Picture Capital y Cerca Partners, además de reconocidos inversores ángeles del sector, entre ellos los cofundadores de Wiz y Armis.
La compañía sostiene que las herramientas tradicionales de filtrado de correo —como Proofpoint, Mimecast o los nuevos actores tipo Abnormal Security— no bastan frente a una nueva generación de ataques de spear‑phishing que la IA ha hecho mucho más masivos y personalizados. Según Shwartz, hoy es posible usar modelos de lenguaje para recopilar grandes volúmenes de información pública sobre una persona y generar correos fraudulentos extremadamente creíbles de forma automática.
Para responder a este reto, Ocean ha creado un pequeño modelo de lenguaje propio, optimizado para analizar cada email en profundidad, interpretar la intención del remitente y contrastarla con el contexto específico de la organización del destinatario. La empresa asegura que ya analiza miles de millones de correos al mes para clientes como Kayak, Kingston Technology y Headspace. Shwartz compara su enfoque con “tener un guardia en cada puerta”, con el objetivo de convertir la bandeja de entrada en un entorno más seguro y limpio frente a intentos de fraude e impostura.


