Google ha presentado en su evento Google I/O una apuesta fuerte por el comercio online impulsado por agentes de inteligencia artificial. La compañía lanzó Universal Cart, un carrito de compras unificado que sigue al usuario en todo el ecosistema de Google —búsquedas, Gemini, YouTube o incluso Gmail— y permite guardar productos de distintas tiendas en un solo lugar. Este carrito utiliza IA para vigilar ofertas, avisar de bajadas de precio, mostrar el historial de precios, notificar reposiciones de stock y, además, ayudar a tomar decisiones complejas: por ejemplo, detecta piezas incompatibles al montar un PC y sugiere alternativas.
Universal Cart se apoya en el Universal Commerce Protocol (UCP), un estándar abierto con el que los usuarios pueden pagar directamente desde Google con comercios participantes o enviar el carrito a la web del vendedor para finalizar allí la compra. El servicio empieza a desplegarse hoy en EE. UU. y llegará pronto a la app de Gemini, para después integrarse en YouTube y Gmail. UCP también se ampliará a nuevas categorías como hoteles y comida a domicilio, y se extenderá desde EE. UU. a Canadá, Australia y, más adelante, al Reino Unido.
La pieza más sensible para la industria es el Agent Payments Protocol (AP2), el sistema que permitirá que agentes de IA realicen pagos automáticos en nombre del usuario dentro de límites definidos. Las personas podrán fijar marcas y productos autorizados, así como un tope de gasto; cuando se cumplan esas condiciones, el agente completará la compra por sí solo. Google planea integrar AP2 en sus propios productos en los próximos meses, lo que le dará una visión directa de todo el recorrido comercial del usuario, desde el descubrimiento hasta la compra final, algo que vigilarán de cerca comercios y procesadores de pago.
Tecnológicamente, AP2 establece un vínculo verificable entre usuario, comercio y procesador de pagos, protegido por cifrado de extremo a extremo. Incluye registros digitales inalterables que prueban que el agente actúa en nombre del usuario y un rastro de auditoría permanente útil para devoluciones y reclamaciones. Con estas herramientas, Google intenta pasar de simples recomendaciones a agentes que gestionan de forma activa las compras online, con implicaciones profundas para la competencia en el comercio electrónico y el control de los datos de consumo.


