Google ha anunciado en su conferencia Google I/O el mayor cambio de su historia en el buscador: la clásica lista de “10 enlaces azules” da paso a experiencias interactivas impulsadas por inteligencia artificial y a agentes automáticos que rastrean la web por el usuario.
El nuevo cuadro de búsqueda se convierte en una especie de asistente conversacional: acepta consultas largas y naturales, sugiere cómo mejorarlas y puede responder con resúmenes, visualizaciones y espacios de trabajo persistentes en lugar de simples enlaces. Las “AI Overviews”, ya usadas por más de 2.500 millones de personas al mes, permiten ahora hacer preguntas de seguimiento directamente en un modo conversacional.
La gran novedad son los “information agents”: pequeños agentes personalizados que el usuario podrá crear y gestionar desde este verano para vigilar temas concretos 24/7 (como movimientos de mercado con parámetros muy específicos), interpretar los cambios y devolver resúmenes estructurados con enlaces de referencia. Es una evolución de Google Alerts, pero potenciada por modelos como Gemini Flash 3.5 y la plataforma agentica Antigravity, desarrollada con Google DeepMind.
Además, Google introduce una “interfaz generativa” capaz de construir, sobre la marcha, paneles interactivos y visualizaciones adaptadas a cada pregunta. Por ejemplo, una consulta sobre agujeros negros podría generar representaciones visuales dinámicas y permitir seguir preguntando mientras el sistema crea nuevas ilustraciones en tiempo real.
Los usuarios también podrán usar Antigravity para crear miniaplicaciones personalizadas directamente desde el buscador, mediante lenguaje natural: desde un planificador de comidas que lea el calendario personal hasta una app de ejercicio ajustada a objetivos concretos. Estas funciones irán llegando primero a suscriptores de Google AI Pro y Ultra este verano, mientras que el nuevo cuadro de búsqueda y la interfaz generativa se lanzarán de forma gratuita para todos.
Este giro supone que gran parte de la tarea de “buscar en la web” la harán agentes de IA y no las personas, que recibirán ya la información procesada. Como consecuencia, los clics hacia webs externas y medios podrían seguir cayendo, agravando la crisis de los editores que dependen de la publicidad. A pesar de ello, Sundar Pichai insiste en que el objetivo es ofrecer modelos muy potentes, rápidos y baratos para llevar estas capacidades de IA al mayor número posible de usuarios y consolidar el buscador como puerta de entrada inteligente a toda la web.


