La irrupción de la búsqueda con inteligencia artificial está desencadenando una carrera millonaria. Mientras Google anuncia que transformará por completo su buscador tradicional con una experiencia guiada por IA, una oleada de startups quiere disputarle el futuro de cómo encontramos información en la red.
La protagonista del día es Exa Labs, una empresa emergente respaldada por el influyente fondo Andreessen Horowitz, que acaba de recaudar 250 millones de dólares con una valoración de 2.500 millones. Su objetivo: construir un motor de búsqueda basado en IA que compita en el mismo terreno que Google y ChatGPT. Exa forma parte de un grupo creciente de compañías como Tavily, TinyFish y Parallel Web Systems que buscan redefinir la industria de la búsqueda.
Parallel Web Systems, dirigida por el ex CEO de Twitter Parag Agrawal, también ha levantado recientemente 100 millones de dólares a una valoración de 2.000 millones, en una ronda liderada por Sequoia Capital, otra firma clave del capital riesgo tecnológico.
Al mismo tiempo, gigantes consolidados como Amazon, LinkedIn y Reddit están incorporando funciones de búsqueda y descubrimiento basadas en IA dentro de sus propias plataformas, desde asistentes de compra inteligentes hasta herramientas para encontrar mejor personas, contenidos y comunidades. Este movimiento convierte la búsqueda con IA en uno de los frentes más codiciados del mercado de consumo en inteligencia artificial.
En este nuevo escenario, ChatGPT sigue siendo el gran rival: controla hoy gran parte de las búsquedas impulsadas por IA gracias a su interfaz conversacional. Sin embargo, OpenAI no puede enfocarse solo en el negocio de la búsqueda y Google tiene que proteger su modelo de ingresos publicitarios, lo que abre una ventana de oportunidad para actores más pequeños y especializados como Exa o Parallel, que aspiran a hacerse un hueco en un mercado en plena redefinición.


