Google ha lanzado una nueva herramienta llamada Google Flow, diseñada para ayudar a los cineastas a aprovechar la inteligencia artificial generativa. Flow utiliza varios modelos de IA de Google para crear escenas y personajes cinematográficos a partir de descripciones en texto. Esto podría facilitar la creación de películas para personas que no tienen grandes presupuestos de Hollywood.
Durante el evento Google I/O 2025, se presentó Flow como una herramienta de “filmmaking” que permite a los creadores explorar ideas de narración sin necesidad de filmar clips o dibujar storyboards a mano. Flow es una extensión de una herramienta experimental llamada VideoFX, lanzada el año pasado. Los usuarios pueden escribir comandos en lenguaje natural, como “astronautas salen del museo por un puente”, y la tecnología de IA generará la escena correspondiente.
Además, Flow permite a los cineastas incorporar sus propios elementos, de los cuales se pueden crear personajes e imágenes. Una vez que se genera un tema o escena, se puede integrar en clips de manera coherente con el resto del video o película. Flow también ofrece controles para manipular ángulos de cámara, perspectivas y movimientos, facilitando la edición de escenas para resaltar características o ampliar tomas para incluir más acción.
Esta herramienta estará disponible para suscriptores de los planes Google AI Pro y Google AI Ultra en Estados Unidos, y se espera que pronto esté accesible en más países.
Flow parece ser una herramienta poderosa que transforma ideas en representaciones visuales con un sorprendente realismo. Gracias a los comandos en lenguaje natural, los cineastas novatos pueden crear escenas que antes requerían sets dedicados o trabajo de CGI complejo.
Sin embargo, surge la pregunta de si Flow se utilizará para generar ideas que luego se llevarán a la pantalla con actores y sets físicos, o si se empleará para crear películas enteras solo con IA, permitiendo a los directores producir filmes sin necesidad de un equipo completo. Herramientas como Flow podrían revitalizar el mundo del cine, que algunos consideran un poco estancado, especialmente en producciones comerciales grandes, y al mismo tiempo alterar los roles y trabajos en la industria cinematográfica.


