Tools for Humanity, una empresa cofundada por Sam Altman, ha lanzado un dispositivo robótico para verificar la identidad humana llamado Orb Mini. Este pequeño dispositivo puede escanear iris y crear identificaciones únicas basadas en blockchain, conocidas como World IDs. La compañía está colaborando con marcas importantes para llevar estas identificaciones biométricas a sectores como las finanzas, las citas y los videojuegos.
El Orb Mini se asemeja a una cámara de smartphone futurista y se utiliza para confirmar que una persona es realmente humana, generando un token de identidad que dice: “esta persona es real y tiene iris para demostrarlo”. Sam Altman y su equipo creen que la falta de confianza en internet es una de las crisis más urgentes de la actualidad. En un mundo donde la inteligencia artificial puede crear libros, voces falsas y perfiles de citas engañosos, Tools for Humanity apuesta por que la próxima evolución de internet requerirá pruebas biométricas de que realmente eres una persona.
No se trata solo de tecnología llamativa. Tools for Humanity ha conseguido importantes socios para hacer que el Orb Mini esté disponible para todos. Visa está trabajando en una tarjeta de débito conectada a la aplicación World, mientras que Match Group está probando la tecnología en Japón para verificar que las personas en las aplicaciones de citas sean humanas y adultas. Además, la marca de hardware de videojuegos Razer está explorando cómo usar las World IDs para eliminar bots en sesiones multijugador.
La compañía planea distribuir 7,500 dispositivos Orb Mini en Estados Unidos para finales de año, ubicándolos en eventos, tiendas asociadas y otros lugares donde puedan escanear rostros. El Orb Mini está diseñado para ser portátil, por lo que puede ir a donde vayan las personas.
Sin embargo, la recolección y almacenamiento de datos biométricos de millones de personas plantea preocupaciones. Tools for Humanity asegura que cuenta con sistemas de seguridad robustos y que no almacena imágenes de iris, además de implementar características centradas en la privacidad. Aun así, pedir a las personas que confíen en una empresa con sus datos biométricos es un gran desafío.
A medida que el contenido generado por inteligencia artificial inunda las redes sociales y las estafas se vuelven más sofisticadas, la necesidad de asegurarse de que se interactúa con humanos reales es comprensible. La idea de un internet donde solo los humanos verificados puedan interactuar es atractiva, pero surgen muchas preguntas sobre lo que significa tener que demostrar que eres real en un mundo donde la simulación se vuelve cada vez más convincente. Confiar en que alguien es humano en línea es complicado; confiar en una empresa para que mantenga tu identidad a salvo es aún más difícil.


