Tres de cada cuatro organizaciones en el mundo ahora utilizan inteligencia artificial (IA) en sus estrategias de ciberseguridad. Un estudio reciente de Arctic Wolf revela que el 73% de las empresas han integrado IA para automatizar sus operaciones de seguridad, garantizando protección las 24 horas. Las industrias que manejan grandes volúmenes de datos, como los servicios financieros, lideran esta adopción con un 82%.
La investigación también muestra que la predicción y prevención de amenazas (72%) y la mejora de las capacidades de detección (70%) son prioridades clave para las organizaciones. Además, casi todos los encuestados (99%) afirmaron que la IA influirá en sus compras o renovaciones de ciberseguridad en el próximo año.
A pesar de los beneficios de la IA, Arctic Wolf subraya la importancia de la supervisión humana. Al combinar herramientas de IA con la intervención humana, las empresas pueden reducir la fatiga por alertas, acelerar investigaciones y enfocarse en las amenazas más relevantes. Más de dos tercios de los encuestados coincidieron en que la IA requiere una considerable participación humana para tener éxito, y el 52% planea capacitar a sus equipos de ciberseguridad en esta tecnología.
Sin embargo, persisten desafíos como la privacidad de los datos (33%), los costos (30%) y la preocupación de que la IA no satisfaga completamente las necesidades empresariales (28%). Arctic Wolf también advierte que la falta de comprensión sobre las habilidades de IA podría causar retrasos adicionales. Afortunadamente, existen productos listos para usar que integran IA directamente en las soluciones de ciberseguridad, eliminando la necesidad de aprender nuevos lenguajes o estructuras de consulta.
En conclusión, a menos que una organización busque desarrollar sus propios modelos de inteligencia artificial y aprendizaje automático, es poco probable que su éxito se vea limitado por la falta de experiencia en IA.


