Muchas empresas creen que los beneficios de la inteligencia artificial (IA) superan sus impactos ambientales. Un nuevo estudio de Capgemini revela que el 61% de las organizaciones a nivel mundial planean aumentar su inversión en IA generativa en el próximo año, después de que el 88% ya lo hiciera el año pasado. Más de la mitad (51%) considera que los beneficios de la IA generativa son mayores que su impacto ambiental, especialmente en el Reino Unido, donde esta cifra asciende al 56%.
A medida que el uso de la IA ha aumentado en los últimos años, la atención se ha centrado más en las empresas que desarrollan estas herramientas que en las que las utilizan. Por ejemplo, Google reportó un aumento del 27% en el consumo de energía de sus centros de datos entre la segunda mitad de 2024 y la primera mitad de 2025. Microsoft, por su parte, experimentó un incremento del 168% en su consumo total de energía entre 2020 y 2024.
Además, muchas empresas no están satisfechas con los resultados obtenidos hasta ahora; un 21% menciona “sorpresas en la factura”, donde los esfuerzos de escalado de IA superan las proyecciones iniciales. Franck Greverie, CTO de Capgemini, explicó que “la adopción rápida no siempre se traduce en un despliegue a gran escala con un retorno de inversión tangible”.
De cara al futuro, más empresas están optando por modelos de lenguaje pequeños para aumentar la rentabilidad, dedicando un 12% de sus presupuestos de TI exclusivamente a la IA generativa. Sin embargo, invertir sin restricciones en IA no es la solución más efectiva. Greverie enfatizó que “las empresas deben establecer una base de datos sólida en un entorno confiable, que sea seguro y garantice la privacidad necesaria” para obtener el mayor retorno de inversión.
Capgemini sugiere un enfoque más específico para manejar los impactos ambientales y económicos de la IA, comenzando por establecer políticas de gobernanza (solo el 46% lo ha hecho) y enfocándose en áreas de alto impacto como operaciones con clientes, marketing y gestión de riesgos.


