OpenAI e Instacart han lanzado una nueva experiencia de compra dentro de ChatGPT que permite al usuario idear menús, generar la lista de la compra y finalizar el pedido sin salir del chat. El movimiento amplía una alianza que comenzó hace más de dos años, cuando Instacart integró un buscador con IA basado en ChatGPT para ayudar a planificar comidas y adaptar menús a restricciones alimentarias.
La relación entre ambas compañías se ha reforzado desde que Fidji Simo, ex CEO de Instacart y ya miembro del consejo de OpenAI, se incorporó en mayo como responsable de la división de Aplicaciones. Su fichaje encaja con la nueva apuesta estratégica de OpenAI: el llamado “agentic commerce”, es decir, el uso de agentes de IA para investigar productos y cerrar compras en nombre del usuario.
Esta integración con Instacart forma parte de un ecosistema más amplio de apps dentro de ChatGPT. En los últimos meses, la compañía ha anunciado conexiones con Booking.com, Canva, Coursera, Expedia, Figma, Spotify, Zillow, Target, Intuit y otros servicios, con el objetivo de que el usuario pueda reservar viajes, aprender, diseñar o comprar sin salir del asistente.
El lanzamiento llega justo antes de la temporada clave de compras navideñas, en la que tanto OpenAI como su rival Perplexity están estrenando asistentes de compra con IA para comparar productos, encontrar ofertas o ajustar las recomendaciones a las necesidades del usuario. Adobe prevé que las compras online asistidas por IA crezcan un 520% en estas fiestas en Estados Unidos, lo que refuerza la apuesta por este tipo de herramientas.
Más allá de la experiencia de usuario, la apuesta por el comercio automatizado tiene una motivación económica. Pese a la enorme popularidad de ChatGPT, OpenAI sigue sin ser rentable y, según algunas estimaciones, podría tardar años en lograrlo debido al alto coste computacional de sus modelos, difícil de cubrir solo con suscripciones. Con estos acuerdos comerciales, la empresa cobrará una “pequeña comisión” por cada venta generada a través de ChatGPT. Sin embargo, para que estas tasas compensen el elevado gasto en infraestructuras, sería necesario un volumen de compras muy elevado.


