El Departamento de Comercio de Estados Unidos planea autorizar a Nvidia a exportar a China sus chips de inteligencia artificial H200, considerablemente más potentes que los H20 diseñados específicamente para el mercado chino, según fuentes citadas por Semafor. La luz verde se limitaría, no obstante, a unidades con unos 18 meses de antigüedad y solo para clientes comerciales aprobados y revisados por el propio Departamento de Comercio.
Nvidia celebró la decisión de la Casa Blanca, a la que atribuye la posibilidad de competir globalmente y sostener empleos bien remunerados y manufactura en EE.UU. La medida llega después de que el secretario de Comercio, Howard Lutnick, dejara claro que la decisión final sobre estas exportaciones estaba en manos del presidente Donald Trump.
La iniciativa choca con la preocupación bipartidista en el Congreso por el riesgo que supone para la seguridad nacional transferir tecnología de IA avanzada a China. Los senadores Pete Ricketts (republicano) y Chris Coons (demócrata) presentaron el 4 de diciembre el proyecto de ley SAFE Chips Act, que obligaría al Departamento de Comercio a denegar durante 30 meses cualquier licencia de exportación de chips avanzados de IA a China. Aún no hay fecha para la votación de esta propuesta.
El debate se produce tras una serie de cambios de rumbo de la administración Trump: primero impuso requisitos de licencia para exportar chips a China, luego revocó una norma de la era Biden que regulaba la difusión de chips de IA, y más tarde abrió la puerta a las ventas a cambio de que el Gobierno recibiera un 15% de los ingresos, usando los semiconductores como moneda de cambio en las negociaciones comerciales con Pekín.
Sin embargo, el mercado ya se ha resentido. En septiembre, el regulador chino de internet prohibió a las empresas locales comprar chips de Nvidia, empujando a los grandes actores tecnológicos del país a depender de alternativas nacionales menos avanzadas, como los chips de Alibaba y Huawei. Este tira y afloja regulatorio amenaza con acelerar la desvinculación tecnológica entre las dos mayores economías del mundo y reconfigurar la cadena global de suministro de semiconductores de IA.


