Coreweave, proveedor de infraestructura en la nube para inteligencia artificial, atraviesa un año turbulento tras debutar en bolsa en marzo con una de las OPV más esperadas… que se quedó corta frente a las expectativas. La acción salió a 40 dólares, llegó a superar los 150 y hoy ronda los 90, lo que ha llevado a algunos analistas a compararla con un meme stock por sus bruscas subidas y bajadas.
En el Brainstorm AI de Fortune en San Francisco, su cofundador y CEO, Michael Intrator, defendió el rumbo de la compañía. Asegura que Coreweave está creando un “nuevo modelo de negocio” para la computación en la nube, basado en un enorme parque de GPUs de Nvidia tan valioso que la empresa lo usa como colateral para endeudarse y acelerar su expansión. Intrator atribuye parte de la volatilidad bursátil al contexto macroeconómico, recordando que la OPV coincidió con un entorno de gran incertidumbre y nuevas tarifas comerciales de la administración Trump.
Las dudas del mercado se centran en el alto nivel de deuda de Coreweave y en su decisión de emitir aún más para financiar la construcción de centros de datos, anuncio que provocó una caída cercana al 8 % en el valor de la acción. A esto se suma el fracaso de la compra de su socio Core Scientific en octubre, frenada por el recelo de los accionistas de la empresa objetivo.
Pese a ello, Coreweave se está consolidando como actor clave en la infraestructura de IA. Nacida como compañía de criptominería, hoy suministra GPUs a grandes desarrolladores de IA y mantiene acuerdos con gigantes como Microsoft, OpenAI, Nvidia y Meta. Además, ha reforzado su posición con una agresiva estrategia de adquisiciones: la plataforma para desarrolladores Weights & Biases, la startup de agentes de IA OpenPipe, el cuaderno abierto Marimo y la firma de IA industrial Monolith, entre otras.
En el debate sobre la “circularidad” en el sector —las complejas inversiones cruzadas entre un pequeño grupo de grandes actores— Intrator minimiza los riesgos y sostiene que estas alianzas son una forma de gestionar un cambio “violento” entre oferta y demanda en GPUs. Coreweave también ha ampliado su acuerdo de nube con OpenAI por hasta 6.500 millones de dólares y prepara su entrada en el mercado federal de EE. UU., donde aspira a proporcionar infraestructura en la nube a agencias gubernamentales y al complejo industrial de defensa.
La compañía se presenta como un disruptor dispuesto a soportar la volatilidad y las críticas a cambio de ganar posición en el auge de los centros de datos de IA, mientras el mercado se pregunta si su apuesta apalancada es una visión de futuro o una burbuja en construcción.


