Google ha creado un nuevo puesto clave en plena carrera mundial por la infraestructura de inteligencia artificial: nombró a Amin Vahdat como chief technologist for AI infrastructure, un cargo que reportará directamente al CEO Sundar Pichai. El movimiento subraya la prioridad estratégica de reforzar la base técnica que sostiene todos los servicios de IA de la compañía, en un contexto en el que Alphabet prevé invertir hasta 93.000 millones de dólares en gasto de capital hasta finales de 2025, y aún más en 2026.
Vahdat no es una figura nueva dentro de Google. Con doctorado en la Universidad de California en Berkeley y casi 400 publicaciones científicas, lleva 15 años diseñando el ‘esqueleto’ técnico del gigante tecnológico. Antes de unirse a Google en 2010, fue profesor en Duke y en la Universidad de California en San Diego, siempre enfocado en sistemas informáticos a gran escala.
En abril, durante Google Cloud Next, presentó la séptima generación de los chips especializados de la empresa, las TPU Ironwood, capaces —según sus propias cifras— de ofrecer más de 42,5 exaflops de computación por pod, más de 24 veces la potencia del entonces superordenador más rápido del mundo. Recordó además que la demanda de potencia de cálculo para IA se ha multiplicado por 100 millones en apenas ocho años.
Más allá de los anuncios públicos, Vahdat ha liderado desarrollos internos críticos: las TPU personalizadas para entrenar y ejecutar modelos de IA; la red Jupiter, que conecta los centros de datos de Google con un ancho de banda de hasta 13 petabits por segundo —suficiente, en teoría, para sostener una videollamada simultánea de los 8.000 millones de habitantes del planeta—; y la evolución de Borg, el sistema que coordina automáticamente qué tareas se ejecutan en cada servidor. También supervisó Axion, la primera familia de CPUs Arm personalizadas de Google para centros de datos.
Su ascenso al nivel más alto de la organización llega en un momento de intensa competencia por el talento en IA, con salarios multimillonarios y fichajes agresivos por parte de rivales como OpenAI y otras grandes tecnológicas. Elevar a Vahdat a un rol de máximo rango no solo reconoce su papel central en la estrategia de IA de Google; también es una clara jugada para retener a una de las personas que sostienen la columna vertebral técnica que hace posible productos como Búsqueda, YouTube y los servicios de nube de la compañía.


