La startup noruega Spoor, fundada en 2021 en Oslo, ha desarrollado un sistema de visión por computador que permite vigilar aves alrededor de parques eólicos para reducir las colisiones con aerogeneradores. Su software, compatible con cámaras comerciales de alta resolución, detecta y sigue aves en un radio de hasta 2,5 kilómetros, el doble de alcance que en 2024, e identifica especies con una precisión cercana al 96 %, gracias a un modelo de IA entrenado con apoyo de un ornitólogo interno.
Con estos datos, los operadores pueden planificar mejor la ubicación de los parques eólicos y adaptar la operación de las turbinas durante picos de migración —por ejemplo, reduciendo la velocidad o deteniéndolas temporalmente— para cumplir regulaciones ambientales cada vez más estrictas. El CEO y cofundador, Ask Helseth, explica que la industria llevaba años dependiendo de métodos manuales, como observadores con prismáticos y perros entrenados, pese a las exigencias legales en muchos países.
Spoor trabaja ya en tres continentes con más de 20 grandes compañías energéticas y comienza a expandir su tecnología hacia otros sectores sensibles a la fauna, como aeropuertos, piscifactorías y minería. La empresa colabora con la minera Rio Tinto para monitorizar murciélagos y ha recibido consultas para usar su sistema en la detección de objetos de tamaño similar, como drones, aunque por ahora no planea pivotar a ese nicho.
La compañía acaba de cerrar una ronda Serie A de 8 millones de euros (9,3 millones de dólares), liderada por SET Ventures y con la participación de Ørsted Ventures, Superorganism y otros inversores estratégicos. Helseth anticipa que la demanda de soluciones como la de Spoor aumentará a medida que los reguladores intensifiquen el control sobre el impacto ambiental de los parques eólicos, como demuestra el cierre de un parque en Francia y las fuertes multas impuestas por dañar aves locales. Su objetivo declarado es consolidarse como líder global en la industria eólica y demostrar que la misma tecnología puede ayudar a que más sectores industriales convivan con la naturaleza.


