En 2025, mientras las grandes tecnológicas batían récords en bolsa impulsadas por la fiebre de la inteligencia artificial, sus principales ejecutivos aprovecharon para vender acciones por más de 16.000 millones de dólares, según un análisis de Bloomberg sobre operaciones internas.
Jeff Bezos, fundador de Amazon, fue el que más dinero obtuvo: colocó 25 millones de acciones por unos 5.700 millones de dólares, en los meses en que celebró su boda con Lauren Sánchez en Venecia. Le siguieron la exdirectora ejecutiva de Oracle, Safra Catz, con ventas por 2.500 millones, y el fundador de Dell, Michael Dell, con 2.200 millones.
El auge de la IA elevó especialmente a empresas como Nvidia, que se convirtió en la primera compañía del mundo en alcanzar los 5 billones de dólares de valoración bursátil; su CEO, Jensen Huang, vendió acciones por alrededor de 1.000 millones. Jayshree Ullal, consejera delegada de Arista Networks, también se desprendió de casi 1.000 millones en títulos, en un contexto de fuerte demanda de equipos de red de alta velocidad que disparó su patrimonio personal por encima de los 6.000 millones.
La mayoría de estas operaciones se realizaron mediante planes de compraventa preestablecidos, que los ejecutivos registran con antelación, por lo que no se trató de decisiones improvisadas. A través de este tipo de mecanismos, el fundador de Meta, Mark Zuckerberg, canalizó unos 945 millones de dólares mediante su fundación, mientras que el CEO de Palo Alto Networks, Nikesh Arora, y el cofundador de Robinhood, Baiju Bhatt, superaron cada uno los 700 millones en ventas.
El denominador común: un rally bursátil dominado por las expectativas sobre la inteligencia artificial, que disparó el valor de las tecnológicas y permitió a sus líderes transformar buena parte de su riqueza en efectivo.


