La empresa de hardware Plaud ha lanzado el NotePin S, una nueva versión de su pin grabador con IA, junto con una aplicación de escritorio para tomar notas en reuniones virtuales, justo antes del CES de Las Vegas.
El Plaud NotePin S, con un precio de 179 dólares, mantiene las especificaciones básicas de la generación anterior: 64 GB de almacenamiento, hasta 20 horas de grabación continua y dos micrófonos MEMS capaces de capturar audio con claridad en un radio de unos 3 metros. La gran novedad es un botón físico que permite iniciar y detener la grabación y marcar momentos clave con un toque, igual que en el modelo Note Pro. El dispositivo incluye varios accesorios —clip, cordón, pin magnético y pulsera— para llevarlo de distintas formas, y ahora es compatible con Apple Find My para localizarlo si se pierde.
Frente al Note Pro, el NotePin S ofrece menos alcance de grabación y menor autonomía, pero gana en tamaño compacto y portabilidad, pensado para personas que se mueven constantemente entre reuniones o eventos. Plaud, que ya ha vendido más de 1,5 millones de dispositivos y suma con este su cuarto modelo, quiere ahora ampliar su alcance más allá de las reuniones presenciales.
Para ello lanza una app de escritorio para Mac capaz de detectar cuándo hay una reunión activa en aplicaciones de videollamada y sugerir al usuario que grabe y transcriba la conversación. El sistema captura el audio del propio ordenador y lo transforma en notas estructuradas mediante IA. Además, incorpora entradas multimodales: permite combinar la transcripción automática con imágenes y notas escritas a mano o con teclado, una función que la compañía ya probó en su app móvil y que ahora traslada al escritorio.
Con esta estrategia, Plaud busca competir directamente con servicios de toma automática de notas como Granola, Fathom o Fireflies, ofreciendo una solución híbrida entre hardware portátil para encuentros presenciales y software para reuniones online, todo apoyado en transcripción automática y organización inteligente de la información.


