Thinking Machines Lab, la ambiciosa startup de inteligencia artificial fundada por la ex CTO de OpenAI Mira Murati, sufre una importante fuga de talento menos de un año después de su creación. Barret Zoph, cofundador y director de tecnología (CTO), y Luke Metz, también cofundador, regresan a OpenAI junto con Sam Schoenholz, otro antiguo empleado de la compañía de Sam Altman.
Murati anunció en X la salida de Zoph, sin mencionar a Metz ni a otros miembros que también abandonan el proyecto. En el mismo mensaje comunicó que Soumith Chintala, reconocido investigador de IA, asumirá el cargo de nuevo CTO de Thinking Machines. Apenas una hora después, Fidji Simo, responsable de aplicaciones en OpenAI, confirmó públicamente que Zoph, Metz y Schoenholz se reincorporan a OpenAI, señalando que el movimiento se planeaba desde hacía semanas.
La marcha casi simultánea de dos cofundadores —uno de ellos CTO— supone un revés relevante para Thinking Machines, una empresa que nació con un equipo estelar de ex OpenAI, Meta y Mistral AI, y que levantó una ronda semilla de 2.000 millones de dólares en 2025, valorando la compañía en 12.000 millones. A estas salidas se suma la de otro cofundador, Andrew Tulloch, que dejó la empresa para unirse a Meta meses antes.
Aunque los cambios de talento entre gigantes de la IA son habituales en Silicon Valley, la pérdida de varios fundadores en tan poco tiempo alimenta las dudas sobre la estabilidad del proyecto y las tensiones internas. Wired señala que la ruptura entre Zoph y Thinking Machines no fue amistosa, algo que se refleja en el mensaje escueto de Murati sobre su salida. Mientras tanto, OpenAI refuerza de nuevo su plantilla con antiguos líderes técnicos que habían apostado por proyectos rivales.


