Los grandes laboratorios de inteligencia artificial atraviesan una intensa guerra de talento. Tres altos ejecutivos del laboratorio Thinking Machines, dirigido por Mira Murati, abandonaron abruptamente la empresa y fueron contratados de inmediato por OpenAI. Según nuevas informaciones, al menos dos empleados más seguirán el mismo camino en las próximas semanas.
Al mismo tiempo, Anthropic está atrayendo a investigadores clave de OpenAI especializados en seguridad. La compañía ha fichado a Andrea Vallone, una de las responsables senior de investigación en seguridad de modelos en OpenAI, centrada en cómo los sistemas de IA responden a cuestiones de salud mental, un área especialmente delicada tras las recientes polémicas de “servilismo” y sesgos en los chatbots. Vallone trabajará bajo la supervisión de Jan Leike, reputado experto en alineamiento que ya dejó OpenAI en 2024 denunciando falta de prioridad en temas de seguridad.
Para cerrar el día, OpenAI anunció otro gran fichaje: Max Stoiber, exdirector de ingeniería de Shopify, se incorpora a un pequeño equipo de élite que trabaja en el rumoreado sistema operativo de OpenAI. El resultado es un escenario de fuerte competencia entre laboratorios punteros, donde el intercambio de personal clave revela tensiones sobre cómo equilibrar rapidez en el desarrollo de productos, seguridad y responsabilidad en el despliegue de la IA.


