Un juez federal en Estados Unidos rechazó los intentos de OpenAI y Microsoft de archivar la demanda presentada por Elon Musk y fijó un juicio con jurado para finales de abril en Oakland. Musk, que cofundó OpenAI junto a Sam Altman en 2015 como una organización sin fines de lucro, acusa a la compañía de traicionar su misión original al aliarse estrechamente con Microsoft, aceptar miles de millones de dólares e instaurar una estructura con fines de lucro.
La relación entre los antiguos socios se ha deteriorado por completo: Musk se marchó de OpenAI y en 2023 fundó su propia empresa de inteligencia artificial, xAI, que ahora compite directamente con OpenAI y, en cierta medida, con Microsoft. OpenAI califica la demanda de Musk como “infundada” y un intento de frenar su avance.
La jueza considera que hay indicios suficientes para que un jurado determine si OpenAI incumplió sus compromisos como organización sin ánimo de lucro y si Microsoft ayudó conscientemente a esa posible ruptura. Sin embargo, desestimó la acusación de Musk de que Microsoft se enriqueció injustamente a su costa. El caso, que enfrenta a tres de los actores más poderosos de la IA, podría marcar un precedente sobre cómo se regulan las alianzas comerciales y la gobernanza de las empresas que desarrollan tecnologías de alto impacto.


